Aries Caballo

Todos los Aries Caballo tienen algo de deportistas victoriosos

Juegan bien, son rápidos de pies y de cabeza. Pero no siempre logran los triunfos que se proponen. En esto reside el más importante y fastidioso de los inconvenientes que sufre el Aries Caballo. Tanto Aries como el Caballo son emprendedores y activos. Los dos signos son egocéntricos. Ambos son obstinados. Únalos y obtendrá un individuo poderoso proclive a exigir lo que quiere cuando lo quiere, imponiendo su punto de vista … después de haber cometido unos cuantos errores, por supuesto.

Entre sus cualidades, el Aries Caballo cuenta con un entusiasmo exuberante, cierta ingenuidad fascinante y una vigorosa energía. Estas personas son aparentemente intrépidas y dan la impresión de poseer gran fuerza de voluntad. Siempre serán los primeros en decirle qué maravilloso ha sido el día, qué magnífico podría ser el mundo y qué espléndida es la vida, siempre que usted sepa mirarla por el lado bueno. Los Aries Caballo desean creer. Les importan la bondad y la virtud y en realidad son capaces de dedicarse a objetivos nobles y loables. Aman la verdad y acostumbran decirla abruptamente. Además, los Aries Caballo son incorregiblemente prácticos. Pueden arreglar casi cualquier cosa con las manos; construir casas y remodelar habitaciones en un abrir y cerrar de ojos; restaurar muebles e inventar cosas que a nadie más se le habrían ocurrido.

Cuando se trata de sacar conclusiones apresuradas, el Aries Caballo será el primero en hacerlo. Tanto Aries como el Caballo tienden a actuar antes de pensar, de modo que siempre se sienten tentados de tratar de obtener lo que desean sin reflexionar… y a menudo, a causa de su precipitación, no llegan a alcanzar su objetivo.

Los Aries Caballo también son malos perdedores. Si no consiguen el aplauso y la aprobación que tan ansiosamente buscan en la vida, pueden ponerse furiosos. El fracaso, para estos nativos, constituye una afrenta personal. No saben aceptar las derrotas.

A Aries le gusta acometer enormes obstáculos con la esperanza, por supuesto, de conquistar y aniquilar al contendiente. El individuo Caballo, aunque mucho más prudente, posee una tendencia similar a emprender largas luchas contra sus adversarios. Como se puede apreciar, una persona Aries Caballo será tremendamente audaz.

El problema es que, bajo esa apariencia combativa, se oculta un “buen tipo” como cualquier otro, que preferiría vivir tranquilo y en paz a tener que sobrevivir en una zona de guerra. El Aries Caballo siempre se procura un lugar secreto, en el campo o inclusive en la ciudad, donde refugiarse cada vez que lo necesite, para reparar sus nervios alterados.

Nunca trate de razonar con un Aries Caballo. Es una pérdida de tiempo. Los Aries Caballo sólo entienden el poder, la fuerza y (por desgracia) la brutalidad. No son muy sutiles con respecto a sus necesidades y exigencias. De modo que mucho menos podrán advertir qué es lo que usted necesita. Lo complejo no les llega. No se ande con vueltas; si quiere convencer de algo a un Aries Caballo, tendrá que adoptar un comportamiento muy directo.

Siempre que la mala suerte no le ponga muchos obstáculos, el Aries Caballo ejecutará sin problemas las tareas que se le den. Será divertido y fácil de llevar. Los Aries Caballo hacen amigos con facilidad y no les molesta hablar de nimiedades. Si va a un picnic, lleve a un Aries Caballo o invítelo a su próxima fiesta. Es un individuo servicial que disfruta con las alabanzas y el respeto que despierta en los demás con su simpatía o su habilidad manual. El Aries Caballo es muy accesible y no padece de una excesiva profundidad.

Al final de la fiesta, usted lo encontrará recostado en el sofá del living, recuperándose con un sueño reparador de las fatigas de un día agotador, de cuyas actividades él ha cargado con la mayor parte. Es un trabajador, un batallador nato.

Sigue leyendo >>>

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *