Escorpio Dragón

Cuando uno combina Dragón con Escorpio y agita bien para mezclar, la pasta se espesa

Escorpio presta misterio y saña a la naturaleza ya intrépida y vanidosa del Dragón. Agreguemos una pizca de jactancia y un poco del rencor y los celos de Escorpio, y obtendremos un serpoderoso y barroco. Un plato copioso y abundante en especias.

El Escorpio Dragón es el Dragón de los Dragones y el Escorpio de los Escorpios. Todas las características de cada signo se ven magnificadas por esta amalgama. Este nativo es ambicioso. Poseerá un enorme encanto personal y sabrá obtener lo que quiere.

No ve razón alguna para no gobernar el mundo si él así lo ha decidido. Los Escorpio Dragones llevan tan alta su verde cabeza escamada que pueden atisbar más allá de las montañas y contemplar el frondoso valle de su triunfo. Sin embargo, a veces tienen los ojos más grandes que el estómago.

La montaña que deben franquear les presenta innumerables dificultades insuperables. Y puede resultar muy desalentador marchar penosamente de obstáculo en obstáculo llevando el orgullo en las patas delanteras.

Ha habido Escorpio Dragones que se dieron por vencidos. Pero la mayoría vuelve a lanzarse al ataque y, como el ave fénix, renace de sus cenizas para comenzar otra vez. Los Escorpio Dragones son fortísimos y poseen gigantescas reservas de coraje y astucia. Quieren llegar a algún lugar en la vida. Son combativos y encantadores.

Pero su gran debilidad es que pretenden que, además, se les rinda homenaje.

La vida moderna es difícil para estas criaturas altivas. Al Escorpio nacido en un año del Dragón le cuesta muchísimo ejercer la moderación. Le atraen los excesos y la autoindulgencia y hace grandes esfuerzos para no disipar sus talentos. El magnetismo constituye una ventaja extraordinaria en el juego de la vida, pero no basta para garantizar el éxito o la felicidad.

Este nativo necesita que, desde las primeras fases de su existencia, se le brinde calor, fuerza y densidad. No debe perder de vista lo fundamental, pues de lo contrario un día se encontrará desnudo y aterrado en la cima de la montaña… ¡y solo!

El Escorpio Dragón puede parecer invencible, pero siempre seguirá siendo un Dragón, es decir, un sentimental. Muy en el fondo de sí, llora por historias de perros perdidos. Es un coloso con pies de arcilla y corazón tierno. Quizás ésa sea la razón por la que muestra un rostro impasible y parece no tener sentido del humor. No quiere mostrar sus cartas.

Estos nativos son muy individualistas. Poseen una gran imaginación y conciben cien ideas por minuto. La gente los quiere instantáneamente y hasta acepta llevarlos a su casa, alimentarlos y cuidarlos, porque son seres fuera de lo común.

Lo malo es que el Escorpio Dragón no siempre se muestra cooperativo y a veces le piden que se vaya al cabo de unas pocas horas. ¿Por qué? Porque, en su búsqueda de la singularidad, estos sujetos suelen alejar de su lado a las personas sencillas que más necesitan, desairándolas o ignorando sus necesidades.

A un Escorpio Dragón no le molesta ayudar a lavar los platos. Pero no se le ocurre pensar que existan tareas tan bajas. No queremos decir que el Escorpio Dragón es un snob, sino que, lisa y llanamente, no sabe lo que es la simplicidad.

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