Signo Capricornio: nacidos el 31 de Diciembre

Los nacidos el 31 de diciembre se sienten atraídos por las experiencias estéticas de todo tipo. Profesionalmente, a menudo trabajan promocionando la belleza o la armonía de un modo un otro. De hecho, muchos manifiestan verdadera adoración por la literatura, el arte y la música. Pero como crear algo bello exige a menudo librarse antes de la fealdad, a los nacidos este día también les interesa localizar, denunciar y eliminar los elementos perturbadores del mundo que los rodea.
Deben cuidarse de imponer en los demás su concepto de la belleza. Quizá haya que recordarles que sus opiniones, por muy documentadas que estén, sólo responden al gusto de una persona. Sin embargo, muchos de estos individuos tienen un ojo infalible para identificar las necesidades de su sociedad y posiblemente una buena idea para satisfacerlas. Suelen ser pragmáticos, siempre al día, que no se entregan con facilidad al sentimentalismo o las actitudes reaccionarias. Quizá cuando más disfrutan es estando en primera línea en misión de promover la belleza y expulsar la fealdad. Todo lo feo es una ofensa personal para ellos.
Los nacidos este día se preocupan muchísimo de su aspecto personal y de la imagen que transmiten a los demás. En consecuencia, suelen ir arreglados y bien vestidos, y estudian mucho el primer paso al abordar una situación social o comercial. No son tanto narcisistas y superficiales como prácticos; entienden que la primera impresión cuenta mucho y que no siempre se tiene una segunda oportunidad.
La armonía, la estabilidad y la belleza son los principales ideales de estos individuos, por los que luchan en su vida personal y familiar. Raramente crean problemas cuando las cosas van bien. Se conocen muy bien a sí mismos y tienen un don para satisfacer sus necesidades personales sin encontrar demasiada oposición. Saben perfectamente lo que son capaces de hacer o no. Como casi nunca aceptan un trabajo que no puedan terminar, suelen triunfar en sus empeños. Por modestos o ambiciosos que sean sus objetivos, siempre son asequibles.
Los menos evolucionados de estos individuos deben tener cuidado para no dejarse arrastrar por una actitud de «defensor de la fe» que atrae antagonismos, energía negativa y fracasos inevitables. Deben aprender a ir a lo suyo de un modo callado y modesto, con lo que conseguirán los mismos resultados reduciendo los problemas a la mitad. Las grandes demostraciones de emoción suelen resultarles contraproducentes, como sabe la mayoría de ellos.
Los nacidos el 31 de diciembre rehuyen los conflictos, pero si los obligan a exponer sus opiniones quizá sorprendan a los demás con puntos de vista impopulares. De hecho, su éxito depende a menudo de su capacidad de equilibrar el idealismo con el pragmatismo.

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