Sagitario Gato

El prudente Gato tira de la flecha despreocupada de Sagitario

Dicho de otra manera, en este sujeto la virtud y la mesura del Gato desactivan la temeridad de Sagitario, que no resulta en este caso tan fogoso como sus hermanos. El Sagitario nacido en un año del Gato es sensible al ambiente que lo rodea, consciente de la necesidad de la diplomacia y, gracias a la seria ambición del Gato, se aplica sagazmente a su carrera.
También forma parte de su naturaleza una suene de melancolía intrépida. La pena parece mejorarlo o «elevarlo», las pérdidas y los sufrimientos parecen moderarlo. Es alegre, y sin embargo resignado a ciertas verdades amargas que otros prefieren ignorar. El Sagitario Gato no se deja vencer por su aire sombrío, sino que, por el contrario, lo explota, atrayendo la simpatía de incontables personas con su sonrisa triste. Este Sagitario, perfectamente afinado por su aspecto Gato, es capaz de sintetizar sus energías lo suficiente como para dar una imagen poderosa de sí mismo. Armado de este sentido irresistible del «yo», este nativo puede enfrentar prácticamente cualquier oposición. No es que busque los problemas, pero no tiene miedo a la adversidad. La provocación es su segunda naturaleza. Es intrépido y se atreve a conquistar la dominación y superar a la competencia.
También es lo bastante astuto para saber conservar lo que ha conseguido con tanto esfuerzo. Alimenta a su público exactamente con lo que éste tiene necesidad de ingerir para permanecerle indefectiblemente fiel. El Sagitario Gato dispensa con discreción generosas porciones de amor a sus admiradores y, en consecuencia, éstos le son leales.
La gente cree en el Sagitario Gato porque él comprende la delicada amalgama de solicitud y autoridad necesaria para seducir a las multitudes.
Las personas que se toman a sí mismas muy en serio suelen dar una impresión insoportable a su familia y sus allegados. Pero en el caso de este nativo, tan directo, la arrogancia y la complacencia consigo mismo parecen naturales. O al menos él sabe cómo hacer para que parezcan naturales. El Sagitario nacido en un año del Gato se coloca sobre un pedestal y se toma inabordable, es cierto. Pero eso forma parte de su personaje, y le da resultados.
Este nativo es altamente individualista. Sus métodos nunca son ordinarios. Puede carecer de escrúpulos y si no triunfa (lo cual suele ocurrir con bastante frecuencia) en el intento de fascinar a su auditorio, cautivar a las masas y convencer a las multitudes, es lo suficientemente sabio como para reconcocer su derrota.
Por lo general, el Sagitario Gato es simpático. De su persona emana una impresión de alegría. El Gato posee el sentido de la elegancia y de la representación (cualidad que reprime casi por entero la ostentación de Sagitario) y no se permite caer en eso que solemos llamar vulgaridad. Estos nativos se ajustan a las leyes sociales y se preocupan muchísimo por lo que los otros piensan de ellos. No son fáciles de penetrar y ellos no albergan intención alguna de que eso cambie. Nos hallamos en presencia de un Gato valiente y un Sagitario atenuado. Alianza potente, unida por el interés mutuo.

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