Tauro Gallo

La autoridad y la sabiduría caracterizan al Tauro Gallo

Este nativo es extremadamente sereno. El Toro le confiere una determinación inquebrantable; el Gallo le otorga su entusiasmo y su fe ciega. Ya desde la infancia, el Tauro Gallo manifiesta su tendencia a dominar, aunque con esto no quiero dar a entender que estos nativos sean dirigentes políticos. No lo son. No son de ese tipo de personas a quienes los demás eligen líderes por votación unánime. Son, sencillamente, prominentes de un manera osada y natural.

Pero este rasgo no significa tiranía. Al Tauro Gallo no le interesa dirigir la existencia, la carrera o la vida espiritual de los otros, simplemente por el placer de sentir su poderío. Sin embargo, como tienen carácter fuerte, por lo general se los encuentra en posiciones destacadas. Aunque uno quisiera relegarlos a un lugar inferior, sería imposible. La sumisión vuelve loco, neurótico y colérico al Tauro Gallo, así como sucede con el Tauro Buey.

Como el Tauro Gallo es naturalmente (en absoluto artificialmente) poderoso, se toma compasivo con facilidad. Si usted conoce a algún nativo de este signo, habrá notado que, en las situaciones delicadas, invariablemente se pone del lado del más débil, contra cualquier abuso autoritario. El Tauro Gallo siempre desea ayudar a aquellos que considera en inferioridad de condiciones para enfrentar las complejidades de la vida. Siempre se puede contar con él para defender a los débiles, apoyar a los oprimidos y alentar el trabajo de los discapacitados.

Esta tendencia a ayudar a los maltratados y levantarse contra los abusadores de este mundo a veces lleva a este nativo a perderse en cruzadas imposibles o venganzas que emprende en nombre de personas menos privilegiadas que él. A veces, lo que comienza como piedad o caridad puede degenerar en ardor. Si no se cuida, el Tauro Gallo se encontrará envuelto en penosas historias pasionales antes de que llegue siquiera a darse cuenta. Suele suceder que los oprimidos alberguen un secreto deseo de poder, y esto puede salir a la luz en relaciones amorosas o simplemente amistosas. He conocido algunos Tauro Gallos, de naturaleza abiertamente dominante, cuya voluntad ha sido quebrada por un oprimido animado por una secreta ansia de poderío. Quizás lo fuerte se vea inexorablemente atraído por lo débil. La compasión es un sentimiento loable, pero atención, Tauro Gallos: no se dejen engatusar. Por supuesto que deben ayudar a la gente que lo necesite, si ese es su deseo, pero no le den las llaves de su casa.

En su vida personal, los Tauro Gallos personifican la solidez, la pureza, la sensualidad, la generosidad. Tienen el don de mantener el orden en el caos de la naturaleza. Y, por su carácter, poseen la agilidad y la fuerza necesarias para llevar a cabo sus coherentes proyectos.

Estos nativos suelen tener el problema de que comen demasiado. Para decir la verdad, nunca conocimos uno demasiado delgado. Pero también son conscientes y responsables, de modo que saben cuándo y cómo hacer dieta y mantener una disciplina.

Los Tauro Gallos son personas sustanciales. Pese a las apariencias (una cierta fantasía y hasta extravagancia en la manera de vestir) son profunda e irremediablemente conservadores. Y a menudo muy, muy brillantes. Para un Tauro Gallo es casi normal hacer varios años de la escuela primaria en uno y entrar en la universidad a los doce años. No es solo su inteligencia lo que lo impulsa. Los Tauro Gallos no tienen gran necesidad de las relaciones sociales y no se sienten trastornados si no se integran a uno o varios grupos. Como dominan naturalmente a los otros en muchos aspectos, triunfan en numerosos campos, a una edad precoz y de manera totalmente independiente.

La resistencia del Gallo se encuentra comprometida en los taurinos nacidos bajo su influencia. El Tauro es una inagotable reserva de emociones, que se incrustan tan profundamente bajo su piel sensible, que ni siquiera la energía innata del Gallo puede salvarlo de crisis ocasionales de honda melancolía. Las pérdidas, las separaciones, los abandonos y hasta un simple cambio llegan a abatir realmente a un Tauro Gallo. Rumia su tristeza, escarba en su llaga, se resiente, llora, cavila. Sólo el tiempo puede curar las heridas que el Tauro Gallo siente con tanta intensidad. El tiempo, el afecto … y muchísimo trabajo.

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