Leo Mono

Este sujeto tiene el corazón de oro, la lengua de plata y la mente como una trampa de acero

Puede hacemos reír hasta ahogamos y emocionamos hasta las lágrimas. Y, si uno lo frecuenta el tiempo suficiente, también puede llevamos a la bebida. Es un diablillo poderoso.
El Mono nacido bajo el signo del Rey de los Animales tiene, sin embargo, más de cordero que de León. Sí, posee ese halo altivo e impenetrable tan famoso en los Leo. Pero, a causa de su alianza con el Mono, de mente estable, el Leo escapa al principal defecto de sus hermanos, es decir, la megalomanía. El Leo Mono no necesita que lo adulen, acaricien y aclamen sin cesar. Desde luego, le gusta que lo admiren y de vez en cuando se detiene a observar los efectos que causa, pero, aunque con frecuencia merece las alabanzas, posee mucha abnegación, gentileza y altruismo.
El Leo Mono no se engaña mucho con respecto a sus virtudes y defectos, sus aciertos y sus equivocaciones. Por supuesto que, como todo el mundo, comete errores y hasta faltas enormes. Pero a un Leo Mono se le puede decir: «¿No te parece que estás extralimitándote, al exigir que te preparen las verduras de esta manera y no de otra?» Y, ¡oh, sorpresa! El Leo Mono no sale golpeando la puerta ni le da un ataque de ira. Sencillamente, responde: «Sí, tienes razón. Mi actitud es ridícula.-» Y no habla más del asunto. Esta capacidad para enfrentar las verdades desagradables lo coloca en una categoría especial.
El Leo Mono es sensible y objetivo. Pero no hay que tomarlo por un imbécil. No soporta las escenas ni los lloriqueos. Tampoco le gusta realizar tareas subalternas, hacer papel de esclavo ni rebajarse ante sus colegas o sus parejas. El Leo Mono es un León en todo el sentido de la palabra, pero como también es Mono, suele ser más moderado y frío que el resto de sus hermanos felinos. También es más amable, vigoroso y estable. En realidad, el Leo Mono demuestra más coraje con respecto a los demás que para sí mismo. No soporta ver a sus seres queridos heridos o maltratados. Aunque no es particularmente agresivo, no vacila en arriesgar su vida para defender a un amigo. El Leo Mono es la fuerza personificada.
Estos nativos son muy seductores. Les gusta tener un aspecto limpio, cuidado y fresco, pero no los enloquecen los perfumes y los cosméticos. Los Leo Monos siempre exhiben una suerte de lúcido optimismo acerca de la vida. Saben que no es perfecta pero que vale la pena disfrutarla mientras dure. Suelen tener accesos de mal humor, pero no demasiado prolongados. En su relación con los otros, los Leo Monos evitan con todo cuidado emplear la fuerza y la injuria. Son personas razonables pese a que poseen un aspecto malicioso y burlón. También son sumamente curiosos, con respecto a todo y principalmente con respecto a las personas que conocen. Por lo general tienen una amplia variedad de amigos, provenientes de muy diversas sendas de la vida. Pero, aunque son gregarios, conservan muy pocos amigos íntimos de por vida. Son muy objetivos al juzgar a la gente y no idealizan a los recién llegados; les cuesta bastante confiar en los otros.
Esta persona posee talento para vivir. Sin embargo, no cuida los bienes materiales y es bastante despreocupado y desordenado con respecto a su casa. La filosofía le interesa. Un Leo Mono se entusiasma resolviendo problemas, disipando el caos y, por sobre todo, disfrutando la alegría que le proporciona ver felices a los que ama. El Leo Mono es dichoso proporcionando placer al objeto de su amor.

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